domingo, octubre 07, 2007

A la perinola, a la perinola.





Nada es tan definitivo...
Hablemos mejor de una transformación...
Como los elementos que cambian de estado...
Como la vida y la muerte, que son dos estados de la existencia...
La leyenda difícilmente concluye y siempre tiende a continuar...
Al final del pasillo hay un espejo y apoyado en él una escalera. ¡Qué no nos engañe! Es una puerta, no un muro impenetrable, pero exige estar dispuesto a atravesarlo...
Quien se atreva a descubrir un poco más, que trepe la escalera y se aventure a lo que nos depara eso que hay del otro lado. Yo solamente puedo prometerles que algo los está esperando.
Todos quedan invitados.







Blinkyou.com